domingo, 24 de enero de 2010

Operación Piraña

Mi amigo Javi es afortunado. Él estuvo allí, en Fuentes de León, en la Cueva del Agua, hace ya 25 años.

Cualquiera que se haya asomado siquiera a esta gruta inundada sabrá apreciar lo que pretendo explicar con palabras. Las sensaciones, en mi caso, han rozado lo psíquico. De hecho, siempre he pensado que quedarse en silencio y, si es posible, a solas, en una cueva, supone lo más parecido a la introversión que pueda desarrollarse de manera tan sencilla. Vamos, que meditar en una cueva es connatural.

¿Qué buscaba aquel maestro (José Luis Villares) de Badajoz llevando a sus chavales de excursión a la Cueva del Agua? Supongo que algo tan sencillo como hacerles sentir dueños de sí mismos en contacto con la naturaleza salvaje. Y probablemente no exista mejor entorno que éste, con el permiso de las altas montañas. Adentrarse por una gruta, arrastrarse por el suelo, badear el lago en una barca, respirar el aire húmedo y, quizá, imaginarse innumerables escenas de ciencia ficción protagonizadas por murciélagos o monstruos antediluvianos, fue la tarea "encomendada" a los impúberes.

Este maestro, que tanto estimuló el desarrollo mental y físico de su alumnado, es digno de recordar. El bagaje experimentado por sus chavales es más importante de lo que pudiéramos creer. Muy pocos pueden recordar y alardear de haber transitado un lago subterráneo y hádico, ver una colonia de murciélagos en su estado natural, tocar las estalactitas y coladas carbonatadas o apreciar los reflejos de las luces en el agua del lago. Y todo ello sin cuentos chinos que desvirtúen la realidad de la Naturaleza, vivencias únicas por ser personales, que han quedado implantadas en la memoria de aquellos niños (ya hombres) y ahora, en cierto modo, en la nuestra, porque esas cosas hay que compartirlas con los demás para darles el valor que tienen de verdad.

Mi reconocimiento para todos aquellos "maestros" que abren las puertas del conocimiento real, no virtual, a los niños. Y especialmente, para quien ideó la famosa "Operación Piraña", de Badajoz.

EREBUS

3 comentarios:

  1. ¡Allí estuve yo! La verdad es que nos lo pasábamos como los indios en las operaciones piraña. Aún recuerdo el día que entramos en la cueva, cuando nos levantamos por la mañana, ver a las vacas y a los toros (más madrugadores que nosotros) pastando junto a las tiendas de campaña.

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  2. Hola, entonces quizá te acuerdes de Javier Mendiola, que fue quien me contó la historia y me facilitó la documentación. Me resulta una auténtica aventura, en el buen sentido, que visitárais las cuevas de Fuentes de León siendo unos escolares. Envidia sana. Ja, ja. Un saludo.

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  3. Yo también estuve allí, me llamo José Ángel,me acuerdo de Alex, Marcos, Mendiola, María José(ajo). Para mí fue una experiencia que nunca podré olvidar, todavía conservo alguna pegatina de la operación Piraña. Me gustaría contactar con algunos de ellos o encontrar fotos de aquello, se que salimos en la televisión, pero éso será más difícil conseguir.

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